Conservas el Capricho

Las anchoas de Cantabria, una de las primeras zonas conserveras, son las mejores de España, y en “El Capricho” (Santoña), hacen de esta conserva un producto artesanal excepcional. Sus claves de calidad son tan elementales como excepcionales: producción limitada, anchoas exclusivamente del Cantábrico y manipuladas inmediatamente, larga duración en salazón (entre 5 y 6 meses) se exprimen y soban para limpiarlas, en vez de escaldarlas, siendo escrupulosamente afeitadas. En la boca son nítidas, con sabor pleno a anchoa, bien equilibradas con el aceite de oliva, ofreciendo un precioso color marrón asalmonado y una tersura digna del paladar más exigente. Una impecable presentación, con una elegante caja de cartón negro y letra dorada, y una lata inoxidable fácil de abrir con un tamaño casi el doble del habitual, son las características exteriores de Conservas el Capricho. Regalos Especiales.

El portal de referencia para comprar anchoas de la mejor selección, anchoas del cantábrico, anchoas de Santoña. También podréis encontrar Ventresca de bonito de las mejores conserveras de nuestra comunidad. Anchoas Artesanales sobadas a mano por los mejores especialistas. La mejor selección de Anchoas tradicionales tienen cabida en nuestro portal especializado.

Conservas Ana María

Conservas Ana María es una empresa familiar, creada en 1997. Desde sus comienzos, su producción se centró en la  fabricación artesanal de anchoa, cuidando especialmente la calidad.

Actualmente, ha expandido su producción en otra gama de producto, las conservas de bonito del norte, gracias a los canales de comercialización de sus anchoas, que les ha permitido abrirse paso en este nuevo mercado.

Para impulsar esta nueva iniciativa, la Factoría ha ampliado su capacidad de producción con una nueva planta de fabricado en la zona industrial de Santoña.

Nuestras líneas de producción son: Anchoa Serie Oro. Anchoa Serie Roja. Bonito y Ventresca de Atún. Ensaladas. Sardinillas, Chicharrillos y Agujitas. Gulencitas y Pudings. Cefalópodos.

Elaboración de las anchoas

La elaboración de las anchoas sigue siendo un trabajo artesanal, meticuloso y siempre a mano. El resultado y calidad final del producto depende de la habilidad, limpieza y cuidado de sus manipuladores. En Santoña puedes encontrar las mejores Anchoas Artesanales, elaboradas con la mejor materia prima la anchoa del cantábrico.

Lo primero que se hace al llegar la pesca a fábrica es salarla y meterla en salmuera, pudiendo permanecer recomendablemente uno o dos días. Luego se saca la pesca de la salmuera y se procede al descabezado y eviscerado y se clasifica por tamaños, todo ello de forma manual. La pesca tendrá dos destinos: la salazón y los filetes de anchoa. Para la salazón, tras un lavado en salmuera, se mete en latas de 10 y 5 kilos, formando capas o estratos alternativos, con determinada cantidad de sal entre camada y camada. Esto es el empacado. Luego se coloca a cada lata una tapa y sobre ella un peso (bloque de cemento) para el prensado, cuya finalidad es su deshidratado y desengrasado. Las latas se colocan bien dispuestas unas encima de otras, separadas por tablas, formando bloques llamados vagones.

La otra pesca destinada a filetes se mete en barriles con sal. Cada uno almacena unos 350 kg de bocarte fresco. También se les coloca una tapa y pesos para el prensado, pero no se forman vagones. Durante los dos primeros meses los barriles se dejan a temperatura ambiente para acelerar su maduración. A partir de entonces se almacenan en frigoríficos a 7ºC durante otros dos, tres o cuatro meses. En el transcurso del tiempo de maduración se realizan varios cuidados con las latas y los barriles para que se mantengan en óptimo estado. Al cabo de unos cien días, toda la pesca ya ha madurado, ha tomado color rojizo, el aroma apropiado y ha quedado endurecida.

Una vez alcanzado el grado apropiado de maduración se procede de dos formas. A las latas de la pesca destinadas a la salazón se las retira la tapa y se limpia su interior con salmuera y se las recubre con sal para definitivamente cerrarlas herméticamente quedando listas para su comercialización. La que va destinada a filetes en aceite tiene otro proceso. Se saca la salazón de los barriles y se lava para quitar la sal, se escalda para que suelte la piel y se vuelve a introducir en salmuera para que pueda recuperar la concentración salina que tenía antes de los lavados. El sobado de la piel puede hacerse de forma artesanal, a mano, frotando los costados de la anchoa con un trapo o aspillera suave. A continuación, en las mesas de trabajo, se recorta la parte ventral, los bordes, cola y barbas y se exprime en una centrifugadora para que pierda humedad.

Esto también puede realizarse a mano colocando las anchoas ordenadas sobre paños para luego envolverlas formando un rollo que se retuerce para exprimirlas. Totalmente limpias y secas las anchoas, se las abre separando las dos partes del cuerpo y retirando la espina central, obteniéndose dos tiras o filetes. Los filetes se van envasando a mano en latas de distintos formatos, colocándolos uno junto a otro sucesivamente cruzando las capas. También se utilizan los tarros de cristal y la colocación es vertical. Como cobertura se pone el aceite, operación que realiza una máquina que también cierra las latas herméticamente. Finalmente se procede al lavado exterior de los envases, al etiquetado y al estuchado en cajas. Las fábricas suelen tener más de una marca, según la calidad de la materia prima, el aceite empleado y la esmerada limpieza de la elaboración y su cuidada presentación. Su precio varía según calidad, pagándose más la artesanal.

Conservas de Pescado

Las conservas de pescado, se han convertido en los últimos tiempos en una de las grandes industrias de la región. Laredo, Santoña y Castro Urdiales son localidades en las que se produce mayoritariamente la semiconserva de la anchoa, acaparando entre las tres localidades el 80% de la producción nacional. Su calidad la convierte en la mejor anchoa del mundo. Otras conservas realizadas en Cantabria, como el bonito, el atún, la sardina y otras variedades menores cuentan con gran fama.

Disfrute de las auténticas Conservas de Pescado, Bonito del Norte, Atún y Anchoas del Cantábrico, desde nuestro blob puede contactar con las Fábricas de Conservas más importantes de Cantabria.

Conservas Lolin

Con la tradición del buen hacer de Lolin en su elaboración de anchoas ahora, también, podemos disfrutar de una cuidada y seleccionada gama de Atún Claro que cubre todo el abanico de opciones para el paladar más exigente.

Los secretos del valor y reconocimiento de la gama de Atún Claro son su procedencia, auténtico Yellowfin del Atlántico y su método de pesca, a caña, que hacen de este producto, un auténtico placer para los paladares más exquisitos.

Conservas CODESA

Conservas CODESA, es una empresa familiar de 3ª generación, líder y abierta al tiempo actual, con una visión amplia de mercado dotada de excelente tecnología y un equipo humano altamente especializado, que preserva celosamente una artesanía de profunda tradición conservera con el “SAVOIR FAIRE” de nuestro prestigioso maestro conservero “JULIAN FERNÁNDEZ”.

Desde hace más de 30 años, elaboramos el 100% de nuestros productos en nuestras instalaciones de la villa marinera deLaredo, con pesca procedente del mar Cantábrico, seleccionando la mejor materia prima y manteniendo siempre los métodos tradicionales y artesanales de elaboración. El compromiso con la tradición, nos ha llevado a alcanzar en la actualidad un reconocido prestigio en el sector, el cual nos ha llevado este año 2013 a ser reconocidos por “Las cofradías enogastronómicas europeas (CEUCO)” otorgándonos el premio dentro de los 14 repartidos por toda Europa a MEJOR PRODUCTOR ARTESANO TRADICIONAL EUROPEO en el XI congreso de Cofradías Enogastronómicas Europeas celebrado en Pécs-Hungría.

En nuestra planta disponemos de modernas instalaciones con los mejores sistemas de calidad, verificación y control que cumplen la normativa exigida por la C.E, así como las certificaciones BRCTS, (British Retail Consortium Technical Standard) e IFS (Internacional Food Standard), ambas clasificadas con “A” e “High Level” – máximo nivels – que sin duda son, las certificaciones de calidad más exigentes y estrictas.

CANTABRIA

A finales del siglo XIX los primeros italianos en busca de materia prima para sus fábricas de salazón en Sicilia se asientan principalmente en la villa marinera de Laredo, encontrando en el Cantábrico y en este pueblo un enclave perfecto para el suministro y elaboración de salazón.

Con el tiempo otros pueblos como Treto, Santoña, Castro, Colindres, y San Vicente se fueron uniendo a este nuevo movimiento llegando a ser la elaboración de salazón la mayor actividad económica de los pueblos costeros Cántabros.

Las nuevas tecnologías y adaptación a las nuevas normativas de sanidad nos han hecho mejorar en todos los aspectos como instalaciones, sistemas de control y seguridad, trazabilidad, etc, pero en ningún caso a modificar las formas artesanales de elaboración, manteniendo así la esencia tradicional de elaboración con una mayor calidad de producto, pudiendo afirmar que a día de hoy, Cantabria es la cuna de la anchoa de Calidad.

Elaborando Anchoas

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Queremos dejaros un video donde se muestra el proceso de elaboración de la Anchoa del Cantábrico, en este caso por la Conservera CODESA.

Sus anchoas han sido elaboradas con el mayor cariño de quien cree en su producto y apuesta en todo momento por la calidad.

Para ello utilizan bocarte/boquerón “Engraulis Encrasicolus” capturado “AL ALBA” (menos de 8 horas desde su captura hasta su llegada a puerto) en el Mar  Cantábrico (CALADERO SOSTENIBLE REGULADO POR LA UNIÓN EUROPEA) en la modalidad de cerco, arte de pesca más selectiva, ecológica y tradicional,  para posteriormente ser curadas en SAL MARINA y no de cantera por un tiempo medio de un año en bodega,  para posteriormente ser elaboradas con mimo por  expertas manos “fileteras Cántabras” que elaboran nuestras SERIES ORO, LIMITADA Y ECOLÓGICA, de forma totalmente tradicional y artesanal, asegurando así  un control en la calidad de producto y ayudando a mantener los puestos en nuestra tierra.

Anchoas de Santoña

Anchoas de Santoña, o como mucho dicen probablemente las mejores anchoas del mundo, la anchoa es un producto típico de Cantabria, pero las Anchoas de Santoña son las más famosas. Y la verdad es que cuando uno las prueba parece que esto se confirma.

El bocarte que se captura en el cantábrico en la costera de primavera es de excelente calidad, son los propios barcos de Santoña los que faenan para capturar este rico alimento para luego ser enviado a las conserveras para su elaboración artesanal.

Las anchoas de Santoña se pesca tradicionalmente a través de la pesca de cerco, una forma selectiva y respetuosa con el medio ambiente. Este tipo de pesca se utiliza para capturar peces que normalmente nadan formando densos bancos en la superficie o a media agua, como la anchoa, la sardina o el verdel

Hoy en día si queréis más acerca del proceso artesanal de elaboración, de las anchoas de Santoña, las propias conserveras organizan visitas de grupos para explicar todo el proceso de fabricación. Además de poder comprar estos productos en las propias fábricas.

El proceso de elaboración de todos sus productos es TOTALMENTE ARTESANAL al mas puro estilo “Santoñés”, para ofrecer a sus clientes un producto de Primera Calidad a precios muy competitivos.

Son muchos los gourmets que incorporan estas anchoas a sus exquisitas recetas. No hay duda que es una exquisitez y más cuando está conservada en aceite de oliva. Se utilizan sobre todo en ensaladas, en salsas y en minibocadillos con el pan bien empapado en aceite, pero las de alta calidad son perfectas para tomar solas y disfrutar de su sabor intenso.

Sin duda forman parte de una gran variedad e pinchos y tapas, que vemos por muchos de los bares de toda la geografía Española. Y cada vez se pregunta más por las Anchoas de Santoña, que si es con ellas con las que se ha elaborado el pincho, este ya no es un pincho normal.

Visitando Santoña

Los turistas que llegan a Santoña se encuentran con un pueblo volcado en la Anchoa, bocarte o boquerón del Cantábrico son los diferentes nombres que se le dan a este pescado azul de reducidas dimensiones. Pese a su pequeño tamaño, la anchoa de Santoña es uno de los iconos gastronómicos de Cantabria y de todo el norte, gracias a su excelente relación calidad-precio y a sus propiedades nutritivas. Merece la pena recorrer su paseo marítimo hasta las fortificaciones que defendían la bahía. Aunque se prepara en vinagre (boquerón), rebozado o frito (bocarte), su presentación en salazón y con aceite es la más popular: es la anchoa. Su comercialización fue introducida en Santoña por mercaderes italianos a finales del siglo XIX y desde entonces su consumo ha sido ininterrumpido.

La única excepción ha sido la última década, cuando por las escasas capturas, la Comisión Europea decretó un parón biológico para que los caladeros de anchoa se recuperaran. En 2011 se reanudó la pesca. Dado el éxito de su anchoa, en Santoña las amplias naves conserveras prolongan la villa hasta llegar al paseo marítimo. En una localidad donde el aire huele a salazón, merece la pena recorrer su paseo marítimo junto a la playa.