Jibiones de Guadañeta

Llegó el otoño y con él las últimas salidas a la mar, las últimas aventuras del año en el Cantábrico. Se acabó el madrugar, las esperas a que despunte el alba guadañeta en mano. Y los salpicones de tinta fresca. La mar se torna cada día más incierta, irregular, imprevisible, y pocos serán ya quienes salgan en busca de uno de los productos más cotizados del verano: el calamar. Hasta el año que viene, habrá que conformase con los recuerdos del pasado verano.

Laredo cuenta en su haber con una gran tradición de veteranos “jibioneros” (pescadores jubilados), que tras años de experiencia continúan con el arte de la pesca, más como un hobby que como un trabajo.  Con el inicio del calor las aguas de la bahía de Laredo comienzan a poblarse de jibiones listos para ser pescados. La técnica es aparentemente sencilla, hay que utilizar el movimiento de la persona, un tira y afloja  que muchos denominan como “ála y arria, ála y arría…”.

En Santander también se llama al calamar, magano. Aquí os dejamos una foto de este exquisito manjar. En esta ocasión preparados con cebolla.

Bonito del Norte pocas capturas en Cantabria

Este año el Bonito no se deja ver, son pocas las capturas que hacen nuestros barcos, y tienen que navegar lejos para encontrar lo poco que hay. Las lonjas de Cantabria están recibiendo, hasta el 31 de julio, aproximadamente un 40% menos de bonitos que el año pasado.

Bonito del Norte

El balance de los dos primeros meses de la costera es de casi 124 toneladas, aunque las piezas de mayor tamaño no llegarán a las lonjas hasta septiembre.

El bonito del norte es un tipo de atún de alta calidad, que se caracteriza por un sabor exquisito y una textura más suave que el resto de su especie. De donde viene el Bonito del Norte. En que fecha viene a nuestras costas, viene tras el bocarte ?, son algunas de las cosas que ya sabemos, pero lo que no sabemos son las causas de porque a veces se resiste a aparecer.

A la hora de comprar no sabemos de dónde viene ni cómo se pesca. Si queremos bonito del norte sostenible, ya sea del Cantábrico o de otra región del mundo, como consumidores no podemos hacer una elección informada y debemos andar rebuscando entre latas para encontrar un producto que nos de alguna pista, y que sea Bonito del Norte de verdad.

Al atún blanco se le denomina bonito del norte cuando se pesca en el mar Cantábrico, aunque no tiene nada que ver con la especie de los bonitos y suele llevar a confusión y creer que el bonito es igual que el atún. Tiene una longitud de hasta 140 centímetros y pesos de hasta 60 kilogramos. Se le diferencia del atún rojo porque posee una aleta pectoral más grande que la del atún común y unas rayas oblicuas de color oscuro en ambos lados de la zona dorsal. El atún blanco es un preciado alimento, comercialmente se pesca con anzuelo para que el pez no sufra y ofrezca una carne de mayor calidad. También es apreciado por pescadores deportivos.

Hamburguesas con Bonito del Norte

Como hacer unas Hamburguesas con Bonito del Norte. El bonito picado y aderezado con sal, ajo, cebolla, perejil, huevo batido, pan remojado en leche o agua y harina nos sirve para hacer unas sabrosas albóndigas a las que podemos acompañar con una salsa rubia o de tomate. Y con la misma masa, prescindiendo quizás del ajo y el pan y sumándole pimienta y orégano, podemos preparar unas deliciosas hamburguesas.

Rica Marmita

La trigésimo sexta edición del Concurso de Marmita de Laredo, el más antiguo de cuantos se celebran en Cantabria, pulverizó este sábado, festividad de San Roque, todos sus récords en lo que a afluencia, participación y diversión se refiere. Miles de personas se desplegaron a lo largo de toda la superficie del puerto pesquero para imbuirse en un auténtico festín gastronómico en torno al popular guiso de bonito y patatas de indiscutible raigambre marinera. Las tradicionales sueltas de patos (ahora de plástico) al agua, y las cucañas, pusieron el punto de emoción e incertidumbre a una jornada en la que las cuadrillas lo han vuelto a dar todo ante los fogones para inscribir su nombre en el palmarés de un certamen convertido en uno de los principales eventos festivos de la villa pejina.

Pescados salvajes en La Chata (Isla)

En el barrio del Hoyo, en el municipio costero de Isla, encontramos este asador. Con un comedor para 130 comensales, y una terraza donde caben hasta 40 personas a la mesa, ofrece de todo, pero destaca por su carta con los mejores pescados salvajes de la zona como rodaballo, dorada o lubina. Según los responsables del local, la gente lo que más demanda es el pescado grande para compartir. Pero no solo esto nos ofrece el local, también encontramos para picar raciones de percebes, gambas o almejas “de las buenas” y las típicas anchoas del Cantábrico. Todo producto fresco y de la propia zona.

Comida casera para todos los públicos avalada por los que han podido probar sus platos. Además, se pueden encargar mariscadas, comer una buena paella, o simplemente disfrutar de su menú del día a un módico precio de 11,50 euros. En el caso de optar por la carta, el visitante tendrá que desembolsar una media de 35 euros.

Jibiones encebollados Pascual (Santoña)

Es el de toda la vida, y de los que quedan pocos. Junto a la playa de San Martín en Santoña, pegado al histórico fuerte de la localidad, podemos encontrar un reducto del pasado más pesquero de la Costa Esmeralda. Con toda la sencillez del mundo, en un pequeño local de mesas corridas, el asador Pascual nos ofrece los mejores frutos del mar a lo ‘merendero’. Imposible no acudir para hincar el diente a sus raciones de sardinas, ventresca o ‘jibiones’ encebollados, recogidos directamente de las costas de Santoña y Laredo. Para los más atrevidos, los muergos o navajas a la plancha también son un buen bocado. Aunque como en todo asador que se precie, no faltan los grandes pescados para compartir, o incluso los chorizos, patatas y ensaladas.

Al más puro estilo ‘Chiringuito de Pepe’, este asador tiene su público, y es que sus ricos platos serán presentados en sencillas bandejas con manteles de papel, pero no por ello serán menos suculentos. Por aproximadamente 20 euros puedes salir de allí harto de comer.

Bonito del Norte pocas capturas en Cantabria

Este año el Bonito no se deja ver, son pocas las capturas que hacen nuestros barcos, y tienen que navegar lejos para encontrar lo poco que hay. Las lonjas de Cantabria están recibiendo, hasta el 31 de julio, aproximadamente un 40% menos de bonitos que el año pasado.

Bonito del Norte

El balance de los dos primeros meses de la costera es de casi 124 toneladas, aunque las piezas de mayor tamaño no llegarán a las lonjas hasta septiembre.

El bonito del norte es un tipo de atún de alta calidad, que se caracteriza por un sabor exquisito y una textura más suave que el resto de su especie. De donde viene el Bonito del Norte. En que fecha viene a nuestras costas, viene tras el bocarte ?, son algunas de las cosas que ya sabemos, pero lo que no sabemos son las causas de porque a veces se resiste a aparecer.

A la hora de comprar no sabemos de dónde viene ni cómo se pesca. Si queremos bonito del norte sostenible, ya sea del Cantábrico o de otra región del mundo, como consumidores no podemos hacer una elección informada y debemos andar rebuscando entre latas para encontrar un producto que nos de alguna pista, y que sea Bonito del Norte de verdad.

Al atún blanco se le denomina bonito del norte cuando se pesca en el mar Cantábrico, aunque no tiene nada que ver con la especie de los bonitos y suele llevar a confusión y creer que el bonito es igual que el atún. Tiene una longitud de hasta 140 centímetros y pesos de hasta 60 kilogramos. Se le diferencia del atún rojo porque posee una aleta pectoral más grande que la del atún común y unas rayas oblicuas de color oscuro en ambos lados de la zona dorsal. El atún blanco es un preciado alimento, comercialmente se pesca con anzuelo para que el pez no sufra y ofrezca una carne de mayor calidad. También es apreciado por pescadores deportivos.

Mariscada en Cantabria

Donde comer una buena mariscada en Cantabria, cosa muy fácil en los numerosos restaurantes que hay repartidos por nuestra geografía,  descubre marisquerías y restaurantes ideales para mariscadas, donde probar increíbles parrilladas de marisco. En Cantabria hay un amplio abanico de ofertas. En general cuanto mas hacia la costa estemos mas amplia será la oferta.

En su mayoría todos los restaurantes de la zona suelen compartir una carta más o menos común, basada en pescados a la plancha o brasa, y mariscadas.

Una buena Mariscada

La ultima vez estuvimos en el Restaurante Pescador de Laredo, y quedamos sorprendidos, y muy a gusto, disfrutando de esos exquisitos manjares, y en un sitio privilegiado con vistas a la playa Salvé.

También en la zona de Suances se pueden degustar una rica mariscada. La tentación del marisco es capaz de movilizar a cualquier cliente, y, especialmente, cuando el precio es competitivo. Y cada año, por estas fechas, la dirección a seguir es la que marcan las señales de carretera hacia Suances. Aquí está la recompensa en forma de dos espléndidas mariscadas. En zonas diferentes, diferente forma de prepararla, pero en general podemos encontrar estos ingredientes : gambas, bogavante, nécoras, percebes, centollo, navajas.

Escápate a Cantabria y disfruta del mar, de las playas y la gastronomía. … Alójate en un pueblo costero y disfruta de una mariscada con un precio especial.

Sardinas asadas El Tronky (Pedreña)

Situado al sur de la bahía de Santander, en el municipio de Pedreña, el asador Tronky no tiene nada que envidiar a sus predecesores. A la hora de sentarse a la mesa de este restaurante de costa lo mejor son los pescados y mariscos, aunque también se puede pedir una buena ración de carne. Pedro, su propietario, asegura que lo que más demandan los comensales son “las sardinas, el bonito y el besugo”. Además “a la gente le gusta pedir pescados grandes para compartir, que se asan a la brasa abiertos a la espalda”, explica. La media del precio de un buen pescado depende del peso, “unos 43 euros el kilo”. Con unas excelentes vistas a la bahía de la capital cántabra se puede disfrutar de raciones de mejillones o rabas con un buen ‘marianito’. Aunque la tapa que más triunfa son las croquetas de carne.

Con una buena crítica que le abala desde hace años, el amante de la comida casera podrá dar buena cuenta de una marmita. Acudir con los amigos o la familia saldrá aproximadamente por 25 euros el cubierto, depende del producto que se pida.

Pescados a la brasa Los Potxolos (Laredo)

La capital de la Costa Esmeralda es conocida por la calidad de sus pescados y mariscos y goza de un sinfín de lugares donde poder disfrutar de una buena comida. En este asador, que solo se mantiene abierto en la temporada estival, son famosos sus productos de mar y también sus chuletones. Ubicado cerca de la preciosa playa Salvé tiene un comedor en el que acoger a 35 personas y una terraza en la que pueden comer entre 45 ó 50. Sus dos menús, de 15 y 22 euros, ofrecen todo tipo de primeros, como cigalas, embutidos, almejas, ensalada de marisco… De segundo. siempre el entrecot y pescados como rape, rodaballo o chipirones.

Según el propietario del local, su estilo se asemeja más al de la cocina vasca, y no la del cantábrico. “Todos las carnes y pescados son a la brasa de carbón, pero estos últimos no se hacen con la espalda abierta, se asan cerrados para que queden más jugosos”, explica. Además, él mismo selecciona la carne para sus famosos chuletones. “La escojo yo, la congelo durante treinta días y después la saco, cuando más jugosa está”.